Desconocida
No veo la luz del fondo. Quiero un pincel para dibujarla... y reírme del mundo detrás.
No veo el agua transparente. Quiero una barca para adentrarme en el mar y lanzarme a bucear entre los corales.
Quiero un sol naciente que me acaricie la frente y me temple. Fría, vuelo entre las nubes cargadas... y no me quedo llena, sigo vacía de agua.
Malvas, mis pensamientos grises. Sola, en mi cama naranja. Fuerte, cada día que pasa.
No veo el unicornio de mis esferas perpetuas. Quiero un cisne para el lago de mi pecho, maltrecho por los ácaros.
No veo el incienso raspar mis fosas nasales entrapadas y secas. Quiero el pañuelo que me calme la jaqueca.
Unos dientes de vampiro en mi cuello desnudo, y la saliva de una lengua marchita. Las garras de una mano asustada y el aliento cálido de mi almohada.
Angela S.M.




odys dijo
La pluma rasgando el secreto velado de los papiros, humea la lamparilla de aceite, secreta hechizos con sus besos el vampiro, maldiciones de vida eterna, quizá, de etéreas criaturas noctívagas que añoran la luz que les ha de matar.
18 Junio 2010 | 04:22 PM