En silencio...
Me desperté callada en la mañana...
velando tu sueño, el letargo...
que fue preludio de mis lágrimas
entre tus sábanas amarillas y blancas.
Soñolienta enamorada...
No las pude contener,
encerradas en mis entrañas...
No fue la pena,
fue la ignorancia...
de mis sentidos en tu constancia...
Asimilando el amor,
revelándose tu fragancia
entre mis manos
sosteniendo tu almohada.
Angela S.M.








galeria dijo
Precioso poema ...
Sutileza , dulzura ...
Da gusto recrearse con tus palabras ...
Feliz día Angela !
Besos
1 Septiembre 2010 | 12:23 AM