Permanece el legado
Muere un poeta y la creación se siente,
palpita la vida entre los póstumos versos,
ánimas encendidas,
desvelados secretos.
Ruge el abismo
y las palabras se tornan instrumentos imperecederos,
fecundas en vientres ajenos.
Grita el silencio del bardo,
aúllan huérfanas las rimas
y se reproducen los poemas abandonados
detrás de otras yemas sibilinas.
No existe un último aliento del hombre.
Resucitan fieros sus universos perennes,
_otrora engendrados_
semillas perpetuas
esparcidas hoy por los campos.
Ángela S.M
(Poema finalista en el Concurso Homenaje a Miguel Hernández de Artgerust)





fenicia dijo
Muy bueno amiga!!
kisses
5 Abril 2011 | 06:53 PM